viernes, 19 de febrero de 2010

Había una vez


Una vida, una peculiar vida creyéndose única y que el mundo giraba entorno a ella siendo a veces un mar de promesas que olvidaba con el paso del tiempo en la que no le importaba consecuencia alguna.

Vivía la vida deprisa en compañía solitaria pavoneándose en su universo, creía en las leyendas urbanas pero las cuestionaba, iba esta vida buscando respuesta a ¿qué era la vida?

A veces de ver su suciedad moral por la cual era evidente que se rodeaba decidía bañarse de furia o de miedo que iban unidas  y al final solo mostraban su sosia actitud de ilusiones fugaces que no desembocaban en nada objetivo.

La vida creía en Morfeo y a veces soñaba con encontrar otra vida para entender y justificar su propia existencia, pero se molestaba con las estrellas al ver que esa otra vida no llegaba a su universo o a su tiempo o a su casa y pensaba que tal vez era mentira que esa otra vida no existía y que era una farsa, parte de esa leyenda que escucho.

La vida iba viviendo a veces al mismo ritmo a veces no tanto, corrigiendo sus pensamientos viviendo con vidas o dejándolas colgadas en un vaivén de consecuencias a lo que realizaba, creyendo que era lo mejor porque era su verdad.

Cuando llegaba el momento la vida reflexionaba y veía que lo vivido no siempre era lo idóneo pero ya lo había vivido ahora solo quedaba no repetir la historia pero a veces quedaba en un ciclo de altibajos donde el limbo repetía cosas similares.

Viva la perversión de la vida masturbándose de ser necesario al encontrar solo placeres insatisfechos viva la vida tan loca viviendo de desamores y sin razones, pero ¿cuanto dura la vida?

La vida llego sola, envejecida y marchita ya no tenia esa belleza que le caracterizaba  pero decía que ya no agonizaba porque había vivido lo que había querido había logrado lo que soñó y lo que construyó a lo largo de su vida ahora con singular alegría esperaba  a su mejor amiga que no conoció hasta hoy la amada y temida por muchos, la querida a la que todos esperan la muerte desfallecida.

1 comentario:

  1. Bastante razonable viniendo de alguien como tú, pero eres demasiado joven para pensar en tu amiga de ese modo, esperala cuando menos lo pienses y entregate a su compañia cuando te lleve con ella, antes me parece inutil.

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