jueves, 13 de mayo de 2010

Noche de insomnio

Abría los ojos al escuchar la melodía armónica de un violín, desplazándome en sentido hacia la ventana se asomaban los rayos del sol dejando entrever un bello atardecer

De pronto a mis espaldas una niña pequeña y me llamaba "Arquelin, Arquelin", gritando insoportablemente de tal manera que hasta al más paciente hubiera exasperado,

Acercándome para callar sus insoportables gritos, disminuyo el tono de su voz y me dijo no eres más que la burla del mundo, de la vida misma quieres ser sin ver tus ojos sin parpados ya no observaran lo que es,

Muérete, desaparece, todos serian más felices solo eres un holograma que cuando la luz se extinga nadie extrañara, frio fue la única sensación que a mi cuerpo cubrió pero tenía razón hay quienes pueden vivir sin la imagen de mona lisa

La intente detener para que me explicará quien era ella, a que se refería y desplazándose hacia a atrás huyendo de mi ella desapareció en una sombra que no reflejaba el sol.


 

¿Era un sueño, un espejismo? Había un vaso con agua me senté a la orilla de la cama y lo bebí, pensaba en lo sucedido y escuchaba la música del violín, ahora un tanto desafinado, subí la mirada hacia la ventada otra vez

Y ahora observaba no un bello paisaje más bien un cuadro en movimiento decadente mientras la sangre de individuo caía por una alcantarilla al producirse un disparo

Todo había acelerado su paso nada se detenía, ahora mis manos envejecidas y mi piel áspera estaba, habían pasado horas sin sueño.


 

Ahora un niño a mi costado en la oscuridad de la noche sin la luna resplandeciente que iluminara mis esperanzas, decía tú morirás, tú eres cobarde, tu agonía es eterna y tu retroceso mental evidente

Embriaga tu espíritu y hazle el amor a la pared golpeando la sensación de lo efímero a lo que llamas regocijo, conocerme y dejar caer tus puños en mi no calmara tu ímpetu

Tu idiosincrasia es lo más peligroso que te caracteriza y tus pasiones prohibidas lo que te ciegan, ¿quieres escuchar? Deja de ahorcar la verdad


 

Intentaba dormir o despertar ya sin escuchar a ese infante, poco a poco se hacía más lejana su voz y aunque creí que estaba ahí al abrir los ojos ya no era así; pequeño detalle mi cerebro estaba alucinando


 

Analogías de la vida para intentar entender, terror al pensar que no era por efectos de algún alucinante sintético y que la somnolencia no estaba presente ni estaba por venir,

Al mirar el espejo hablaba y se visualizaba la realidad, ahí estaba yo junto a ella abrazándola en medio de la noche y la tranquilidad de una cama, en un cuerpo diferente al que veía yo desde esta perspectiva

Buscaba alternativas a mi confusión entendí era solo un sueño, era yo sin ser yo, despierte de la prisión mental al reaccionar con un beso somnoliento

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